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En el pasado, la psicología infantil se centraba en tratar patologías, trastornos y déficits pero hoy sabemos de los beneficios que aporta reforzar, motivar y potenciar las cualidades y el talento de los niños.

Los talentos de un niño se reconocen por habilidad que demuestra a la hora de realizar una actividad. Bien puede ser la práctica de algún deporte, el dibujo, la mecánica, la lectura, la comunicación, el diseño o cualquier actividad que les motive y les incite a practicarlo en cualquier momento. Los padres han de estar atentos a sus virtudes y fortalezas porque cuando los niños disfrutan algo quieren practicarlo y desarrollarlo sacando sin esfuerzo lo mejor de ellos fomentando su autoestima, curiosidad, carisma y liderazgo.

Como consecuencia de este refuerzo positivo se aumenta la resiliencia, que es la capacidad de sobreponerse a la adversidad. Algo muy necesario hoy en día, ya que la desmotivación y pérdida de curiosidad está cruzando la esquina. El niño se apoya en sus fortalezas para superar las dificultades que le puedan presentar en los estudios.

Hay que estar atentos a no coartar esa motivación de los niños ya que es una etapa fundamental en su vida y sentará las bases de su educación y de su futura trayectoria. Hay niños que desde pequeños empiezan a mostrar una especial sensibilidad o destreza en ciertas áreas como la música, el dibujo, la danza, el deporte o las matemáticas. Sin embargo, otros niños, quizá por falta de comunicación o porque aún no han encontrado el estímulo que les despierte la chispa aún no se han encaminado a unas actividades u otras.

Seleccionar las actividades para que disfruten de manera constructiva no será fácil y hay que armarse de sensibilidad y voluntad. Una niña que no quiere hacer ballet quizá quiera jugar al fútbol y viceversa con un niño.

Ayudarles a descubrir el talento será el principal objetivo haciéndolo poco a poco y sin presiones, descubriendo sus emociones, construyendo su personalidad y potenciando su autoestima y seguridad.  Desde pequeñitos, estimularlos a través del juego, influirá en el desarrollo de su potencial creativo y determinará su manera de enfrentarse a otras experiencias en el futuro. Jugando con otros niños aprenderán normas, autocontrol y cooperación.  Desarrollarán su creatividad, su capacidad cognitiva y a la vez mejorarán sus resultados académicos

 Acompañar a tu hijos en este camino mostrándoles tu orgullo en cada paso que den y ayudándoles a tomar decisiones, contribuirá a forjar a tener un espíritu crítico. Puede parecer algo difícil pero a lo largo del tiempo la recompensa es enorme. La práctica de este tipo de actividades con el apoyo de la familia y su entorno, hará que tengan más perseverancia en sus metas y más tolerancia a la frustración, aprendiendo poco a poco y sin esfuerzo lo que es la voluntad y la determinación y estrechando los vínculos afectivos y familiares.

Con frecuencia y naturalidad, ten siempre palabras de ánimo y aliento para su trabajo y dale recursos para que mejore sus conocimientos. Para que ese talento prevalezca y crezca la motivación de los niños, debe ser trabajado y estimulado con una formación adecuada

La comunicación con su entorno educativo será fundamental, así los padres podrán saber a través de los profesores en qué áreas destaca más el niño y de este modo podrán conocerle mejor a la hora de elegir una actividad, ya que quizá dentro de casa y fuera de esta puede tener comportamiento diferente.

Hoy en día hay muchas escuelas y centros como Enseñalia que trabajan con el claro objetivo de ayudar a descubrir y potenciar el talento de cada niños a través de un sin fin de actividades: Robótica, Impresión 3D, Cómic, Videojuegos, Programación, Animatrónica, Lego o el Programa Steam que incluye ciencias, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas.

La educación y el fomento de la motivación a edades tempranas es fundamental en el desarrollo de los niños. Está en nuestra mano poder ayudarles a que refuercen su curiosidad y que los más pequeños de la casa empiecen a brillar en sus mejores facetas. Como dijo Albert Einstein: “Somos arquitectos de nuestro propio destino”.